Sería la frase que cualquier ciudadano del lugar más recóndito del planeta estará deseando emitir. Y es que, este 2008 está llegando a su término por un camino demasiado tortuoso.
Si tras el período estival finalizaba topándonos de frente con la crisis económica y financiera que extiende sus tentáculos por toda la comunidad internacional, las predicciones por este mes que comenzamos no puede ser más halagüeña.